Universitat Politècnica de Catalunya. Departament de Construccions Arquitectòniques II
Bosch González, Montserrat
2007
Se puede hacer una lectura de la ciudad de Barcelona como una ciudad horizontal, construida según las reglas geométricas del plan CERDÀ, pero también como una ciudad vertical con signos de arquitectura como la Sagrada Familia, las torres de la Villa Olímpica y sobre todo los barrios que trepan por la montaña, con la torre de telecomunicaciones o el Tibidabo. Esta forma de percibir la ciudad de Barcelona nos ha llevado a imaginar un edificio cuya base se inserta en la ciudad horizontal y cuyo cuerpo y remate se inscriben en la ciudad vertical. Esta morfología organiza un juego de volúmenes, con un edificio « cubo » en la parte trasera de la torre que actúa como un contrapeso y la torre misma, un paralelepípedo rectangular dividido longitudinalmente en dos partes, una de las cuáles se decala hacia el cielo. Esta ruptura de un « bloque geométrico perfecto » crea un movimiento de forma y de volumen que da un sentido urbano a la inserción de la Torre en la ciudad horizontal: -un voladizo a 25 metros de altura que constituye un espacio de entrada para la Torre. - un volumen emergente que deja su impronta en la silueta de la ciudad vertical.
Master thesis (pre-Bologna period)
Spanish
Àrees temàtiques de la UPC::Edificació::Tècniques i sistemes constructius; Hotels -- Buildings; Hotels -- Construcció; Hotels -- Edificis
Universitat Politècnica de Catalunya
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Treballs acadèmics [82539]